Bienvenido
Este es una suerte de poemita que le escribí exactamente hace siete años a mi sobrinito, después de haberlo tenido en brazos por primera vez. Recuerdo que volví a casa de la clínica y tomé un papel y salió, como emergen las cosas que uno no puede controlar. A lo mejor muchos pasaron por la experiencia de ser tío ó tía por primera vez y personalmente es uno de los pocos títulos que he obtenido a lo largo de mi vida y de los que me siento totalmente orgullosa, de los que salgo totalmente airosa y renovada cuando su dulce e inocente voz me nombran.
Quizás no tiene un gran valor literario, pero si afectivo, porque fue escrito así como lo voy a publicar. Muchas veces pensé en corregirlo, pero perdería la emoción y la espontaneidad con la fueron escritos. Tal vez cuando ya seas un hombre te lo daré para que lo leas y te reirás de estas ocurrencias de tu disparatada tía y me reprocharás tanto exceso de sentimentalismo.Espero sepas perdonar este atrevimiento...
Bienvenido
Dos ángelitos traviesos ahuecaron tus
mejillas
con un soplido suavecito coronaron tu
sonrisa
Tus manitas chiquititas, suaves y regordetas
son un capullo perdido de alguna nube
pequeña
Te miro tan pequeñito con tus bracitos a
cuestas
largos y dormilones como en una tibia
siesta.
Tus ojitos le pidieron permiso a una noche
eterna
para llevar su color y esconderse bajo tus
cejas.
La luna llena de envidia no quiso quedar
afuera
y te cubrió con su luz para que así te
vistieras.
Tu pelito de azabache , fino como la hierba,
que crece en el camino al borde de las aceras,
lleva los tintes que el sol te regaló como
herencia
Así llegaste a mi vida para que ya te quisiera
al final de un otoño quiso Dios que nacieras
Bienvenido pequeñito a este planeta Tierra.


