Entierro tardío
Dormir despacio y sin desvelos
acurrucarme al recuerdo que te evoca
dibujar mentiras en las telarañas de mi mente
que las llagas no duelan en la hoguera del silencio
respirar profundo y vomitar el negro recuerdo
de tu ausencia, a borbotones arrancar el fuego que
me quema. Cerrar los ojos, quemarlos si es preciso
aunque hieran y ardan de dolor reseco.
Reservar para tí todo el odio del mundo,
maldecir tu nombre, bendecir tu muerte.
cerrarte la boca y coserte los labios, no vaya
a ser que afloren tus absurdas mentiras.
Hoy ya no te creo nada, atrás dejé olvidada
la piedad cristiana que merece un hombre...
La bestia ha muerto y danzo sobre su cadáver,
pisoteo el cuerpo que entibió mis huesos
la piel enlavada del magma de tu orgullo,
corona el sepulcro colapsado de una maldad
suprema de ingenuidad ensayada.
La bestia ha muerto y yo río a carcajadas
aunque la verdad aflore sin compasión
y tiña mi almohada de sangre.




Comentarios sobre Entierro tardío
Es bueno descargar las rabias, de alguna manera se llega a sentir alivio.
Sobrevolando tu espacio