Henry Michaux
"A los ocho años, Luis XIII hace un dibujo parecido al que hace un hijo de un caníbal de Nueva Caledonia. A los ocho años, tiene la edad de la humanidad, tiene por lo menos doscientos cincuenta mil años. Algunos años más tarde los ha perdido, no tiene más que treinta y uno, se ha vuelto un individuo, no es más que un rey de Francia, atolladero del que no saldrá nunca." Henry Michaux
¡Cuánta verdad encerrada en tan pocas palabras!. La edad de la infancia, la mirada de la infancia que todo lo abarca. Han notado la sabiduría que suelen portar los niños?. Mi sobrino cuando tenía cuatro años me observaba detenidamente un día, y de repente murmura : "Tía, ¿sos feliz?". Lo miré sorprendida y realmente no supe que contestarle.¿A quién se le ocurre hacer esa pregunta , sino a la insolencia ingenua de un niño?. Los niños ven la vida con los ojos de quien devora y disfruta todo: un paisaje, un juguete, una latita para un niño es un mundo, un universo de sueños, de magia, de juegos.....
A veces pienso que no deberíamos crecer, o al menos no perder esa frescura e ingenuidad que se nos olvida al convertirnos en adultos. Un pequeño se entretiene con tan poco, una chapita de gaseosa puede llegar a ser su mejor juguete. Nosotros los adultos necesitamos televisión, internet, revistas, películas, y tantas cosas triviales para llenar nustras ausencias, nuestros vacíos existenciales. Los niños juegan solos y viajan en su fantasía. La gente como yo necesita ocupar su tiempo, llenar su agenda, quizás por eso, no en vano escribo en mi blog no?


