Ni te tengo ni te olvido
Hoy tengo ganas de verte, de que aparezcas de alguna forma, quisiera escuchar una palabra aunque más no sea un murmullo que provenga de vos. Qué cosa esto, no? Pensé que sería más fácil separarnos, pero no, no puedo arrancarte así de fácil como cuando se corta una flor que ha crecido en medio del desierto. Estás tan cerca y tan lejos a la vez. Hoy hace exactamente dos meses y cuatro días que no te veo, pero esto no hace que mi dolor se aminore de alguna forma, la distancia entre tú y yo es como aquella droga que no logra derrotar al cáncer. La expresión de la agonía de mi amor representada en recuerdos y añoranzas. No sé si me hace bien escucharte, te has empeñado en seguirme de cerca, que intentemos ser amigos me dijiste hace unos meses... Me dá tanta risa tu ingenuidad malvada, estás tramando algo y no me quiero dar cuenta. Este último tiempo con esa paciencia infinita que te caracteriza has logrado que baje la guardia, poco a poco fuiste derribando las vallas que mi dolor te había impuesto. Ahora otra vez te has lanzado de lleno a la conquista y yo me aterro y me escondo tras una aparente indiferencia inocente de quien lo ignora todo y en el fondo todo lo sabe. Qué hacemos ahora?, que nos queremos eso es un hecho, que me necesitas y te necesito ni que hablarlo. Si vienes a mí en cada cosa que hago, hablo o pienso...Quién dijo que es fácil poner punto final cuando se ama tanto? Alguien me dijo una vez: tiempo y distancia es la ecuación perfecta del olvido...uhm el tiempo lo dirá...



