Recital de Ismael Serrano en Buenos Aires

El domingo por la noche 21:30 tenía cita en el Gran Rex con ese enorme compositor, poeta y cantante llamado Ismael Serrano. Como todas las cosas buenas que le llegan a uno, ya no recuerdo ni cómo, ni cuando sus canciones llegaron a mí para nunca marcharse. Desde aquel momento Ismael me ha acompañado con sus letras , su música, su voz , que viene a ser tan especial para mí, que a estas alturas me es tan familiar como lo sería, quizás, la voz de un viejo amigo. El asunto es que el domingo 8 de junio me fuí al teatro, (de fondo la hinchada millonaria festejaba otro campeonato de fútbol y la gente se amontonaba frente al obelisco), así que esquivando todos estos percances llegué al recital. Yo nunca lo había visto en vivo y la verdad no me decepcionó . Es un ser con una luz especial, cuando habla irradia paz, dulzura y sobretodo lo admiro por su enorme compromiso social. Ismael le canta a los "luchadores del ocaso", a los idealistas, a quienes no nos contentamos con pasar de largo ante una realidad social que nos abruma, le canta a los bohemios, a los solitarios, a los amores desencontrados y al amor con todos sus matices. Cantó canciones de su nuevo disco "Sueños de un hombre despierto" e incluyó temas de trabajos anteriores. De las nuevas una de las que más me gusta es "Canción para un viejo amigo", quizás porque menciona al mito de sísifo, tan controvertido para los locos a quienes nos gusta el "existencialismo". Me regaló de las viejas, una de mis favoritas"Pequeña criatura", aunque me quedé con las ganas de escuchar "El virus del miedo", "Ya ves", "Que andarás haciendo"..., y tantas otras canciones bellas de su repertorio. Hizo un tema junto a su músico Javier Bergía, quién resultó ser una sorpresa , porque le puso el toque de humor y simpatía al show. Me emocioné cuando cantó su tema a las madres de plaza de mayo, "caperucita","últimamente", "la extraña pareja", "vine del norte", y tantas otras...
Te ví entrar al show con esa timidez que tanto te distingue, con tu camisa blanca, un par de yeans, tiradores y zapatillas de lona. Eras tan vos de pies a cabeza, que sentí que no me había equivocado al pagar esa quinta fila en tu concierto. Lo cierto es que creaste un clima tan especial en el show, que el Gran Rex te aclamaba y te pedía más y más. Generosamente cantaste hasta entrada la una de la mañana y volviste cuatro veces para regalarnos bises.
Espero que realmente pueda seguir disfrutando muchos años de tu música y que realmente nunca se apague tu voz, porque de verdad Bs As se vá a sentir mucho más sola e incomprendida sin tu presencia por las calles, por los teatros y bares...Siempre recordaré a Ismael, el trovador que le canta a Guevara, a Marcos, impregnando la nostalgia de aquel mayo francés a todos quienes pensamos que otro mundo es posible, románticos empedernidos que se sienten enjaulados en un mundo que vira a un capitalismo cada vez más sangriento.
Lo mejor del show, cuando cantaste "Cambalache" e imitaste a los tangueros con tu sombrero y tus poses arrabaleras.


